¿Y AHORA QUIÉN PODRÁ DEFENDERNOS?

by rodrigo on October 7, 2008

No hay caso. Ni las mega inyecciones de fondos logran que la Economía recupere el pulso. A pesar de que EE.UU. terminó por aprobar su salvataje financiero, ayer las bolsas mundiales se fueron a pique nuevamente, incluso algunas de ellas tuvieron que suspender sus transacciones por algunas horas, esperando vanamente porque algún santo se acordara de ellos y los hiciera terminar la jornada con cifras azules. Pero nada.

La bicicleta del Mercado, contrario a lo que pudiera parecer, no funciona sólo a base del dinero que suena y se dobla. Sabemos ya, que estamos más ante una Economía nominativa, que se mueve a base de anotaciones que muchas veces no tienen el respaldo en caja. Circula más dinero en el mundo, del que verdaderamente existe. La riqueza mundial no alcanza ni por si acaso a respaldar la cantidad de dinero que se transa como si se tratara de un bien más.

El Mercado requiere de un ingrediente extra para funcionar. Dado que existe más plata anotada de la que realmente existe, quienes transan el dinero, lo captan y colocan, juegan a que las confianzas subentendidas les asegurará que no todos irán a pedir que le transformen sus billetes de Gran Capital en el dinero que representan. A la hora que todos fuéramos a pedir nuestros ahorros a los bancos, éstos sufrirían una falta de liquidez que los haría quebrar. Fue justamente eso lo que se intentó prevenir con el “corralito” argentino, con las consecuencias que supimos.

Hoy es esa confianza la que se ha perdido. La gente comienza a retirar fondos. Comienzan a cambiar sus instrumentos de inversión, pasando de unos de mayor riesgo a otros más conservadores. El dinero con que pueden especular los que se dedican a ello, comienza a escasear. Los bancos pierden liquidez y no logran obtenerla de otros bancos que también sufren el mismo problema. El consumo se desacelera. El comercio comienza a ceder frente a formas más básicas de satisfacer necesidades. Todos están cautos y quienes viven de esa confianza irrefrenable en el Mercado comienzan a tomarse el pelo. El sistema pierde credibilidad y sólo los que tienen poco que perder (porque tienen demasiado) están dispuestos a seguir haciendo negocios. Ellos ganan siempre.

Acá, por más que sigan imprimiendo billetes, se afectó algo mucho más fundamental. El cimiento sobre el cual se vale y se escuda este sistema especulatorio, la confianza en que los agentes económicos seguirán -a su vez- confiando. Ha bastado que uno deje de pedalear para que todo comience a clotear. ¿Dónde terminará ésto? Quién sabe. – foto_say.fromage

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2 comments

De acuerdo con casi todo el comentario, excepto:

“El sistema pierde credibilidad y sólo los que tienen poco que perder (porque tienen demasiado) están dispuestos a seguir haciendo negocios. Ellos ganan siempre.”

No me queda a claro quienes son esos que tienen poco que perder. Por lo menos en Estados Unidos el sector financiero eran los que tenían demasiado hasta hace no mucho. Hoy, incluso los grandes fondos de riesgo como Citadel están en aaprietos serios.

Pero es cierto, nadie sabe muy bien qué va a pasar exáctamente ni cuando el panorama se va a aclarar.

Felicitaciones por el nuevo formato.

by Seba on October 7, 2008 at 15:49. #

Seba, hay gente que aun en las peores condiciones financieras rentan. Grandes inversionistas que tienen lo suficientemente diversificado su patrimonio y no son sólo nominales, sino que están expresados en bienes, y hasta los mismos ejecutivos de todas las instituciones que están a medio clotear, o acaso tu crees que por las malas administraciones que han hecho, han dejado de cobrar religiosamente sus millonarios sueldos. No pues, las pérdidas son de los que invierten, nunca de los que administran (y hacen perder).

by rodrigo on October 7, 2008 at 16:27. #

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